Una bomba de circulación es un motor eléctrico alojado en una carcasa de acero. Su rotor transmite la rotación a través del eje al impulsor. La rotación del impulsor crea un vacío en la tubería de entrada, aspirando el agua. Al girar, el impulsor lanza el fluido a presión en el circuito debido a la fuerza centrífuga. Se crea una cabeza, que es la fuerza motriz de la circulación en el circuito de calefacción.

Es un dispositivo que cambia la velocidad del líquido sin cambiar la presión. En los sistemas de calefacción, la bomba de circulación se instala para conseguir un calentamiento más eficaz. En los sistemas con circulación forzada, es un elemento indispensable. La instalación de una bomba de circulación con tres velocidades permite cambiar la cantidad de calor transferido en función de la temperatura exterior, manteniendo así una temperatura estable en la habitación.

Hay muchas bombas circuladoras, pero en los circuitos de calefacción se utilizan diseños de tipo “húmedo” y “seco”.
Si el rotor está separado del contacto con el líquido por un deflector tórico, la estructura se considera “seca”. Durante el funcionamiento, se forma una película de agua entre los anillos que, debido a la tensión superficial, sella la parte eléctrica.

En las bombas del tipo “húmedo”, sólo el estator está aislado del medio acuoso. Las bombas con rotor húmedo funcionan casi en silencio y pueden bombear agua sin fallos durante más de 10 años. Tienen un rendimiento menor (alrededor del 50%), pero sus características son más que suficientes para calentar cualquier casa. El consumo de energía de la bomba es bajo, el consumo de energía por hora con encendido periódico es de 50-200 vatios. Las bombas tienen una regulación de carga de tres etapas.

Seleccionar una bomba de circulación adecuada

La elección de la potencia de la bomba depende de la superficie de la habitación, los requisitos de la temperatura y la potencia de la caldera. Procedemos a partir de los indicadores promediados, calculando las características de la bomba circuladora:

  • Para 10 m de longitud de tubería, se necesitan 0,6 m de altura de presión de la bomba. El valor regulado para la bomba se indica en la curva de rendimiento, medido en metros de columna de agua.
    (Cabeza – resistencia hidráulica del sistema. El valor se mide en metros y, por regla general, está fijado por el valor del punto más alto de la tubería).
  • El caudal de agua se calcula en función del rendimiento de la caldera. Una caldera de 25 kW calienta 25 L / min, un radiador de 15 kW necesita un caudal de 15 L / min.
  • Cuanto más largo sea el bucle de circulación y mayor sea la sección de las tuberías, más potente será la bomba de circulación para calentar la casa. Si el refrigerante no es agua y es más viscoso, la bomba requiere una mayor potencia.

Las características de la bomba circuladora adquirida deben ser un 10-15% inferiores a los valores calculados

Si instala una bomba demasiado potente en el sistema de calefacción, puede encontrarse con el problema del aumento del consumo de energía, la aparición de un ruido excesivo y el rápido desgaste de las piezas del equipo. Una bomba de baja potencia no podrá bombear el refrigerante en el volumen necesario. Muchos modelos de bombas circuladoras modernas están equipados con controles electrónicos o manuales para la velocidad de rotación del eje del rotor de la bomba. El mayor rendimiento se consigue a la máxima velocidad del eje.

Las válvulas térmicas, que se encuentran en muchos sistemas de calefacción, regulan la temperatura ambiente de acuerdo con los parámetros establecidos. La válvula se cierra cuando la temperatura aumenta. Esto aumenta la resistencia hidráulica y, en consecuencia, aumenta la presión.

Estos procesos van acompañados de la aparición de ruido, que puede eliminarse cambiando la bomba a baja velocidad. Las bombas con electrónica incorporada, capaces de regular suavemente las caídas de presión en función de los cambios en la cantidad de agua, hacen frente a esta tarea con mayor eficacia.

Instalar una bomba de circulación

Se recomienda instalar una bomba circuladora junto a la caldera, antes del primer ramal, pero en la tubería de alimentación o de retorno (mejor en la de retorno). Las bombas modernas están hechas de materiales que pueden tolerar temperaturas de hasta 100-115 ° C.

Hay un punto importante en el lugar de instalación. Si el sistema de calefacción tiene dos ramas separadas – en las alas derecha e izquierda de la casa o en el primer y segundo piso – tiene sentido para poner una bomba separada en cada uno. Esto permitirá establecer el régimen térmico necesario en cada parte de la casa independientemente de la otra, así como ahorrar en calefacción en las casas de dos pisos. ¿Cómo? Porque la segunda planta suele ser mucho más cálida que la primera y en ella se necesita mucho menos calor.