La mayoría de nosotros llevamos el móvil siempre encima. Vivimos en un mundo conectado digitalmente, y nuestros smartphones son la mejor forma de ver lo que ocurre a nuestro alrededor con solo pulsar un botón. Pero un inconveniente de tener nuestros teléfonos constantemente encendidos es que su batería se agota mucho más rápido. Y es frustrante cuando quieres ver lo que hacen tus amigos en las redes sociales, sólo para descubrir que tu teléfono está muerto.

Por suerte, hay algunas cosas que puedes hacer para asegurar que la batería de tu teléfono tenga una vida larga y saludable. Aquí tienes un par de trucos de Movical del oficio:

Carga en incrementos

Las baterías de litio funcionan en dos pasos distintos. El primer paso es cuando tu cargador proporciona una fuente eléctrica a la batería para “recargar” los electrones de la misma. Una vez que la batería alcanza aproximadamente el 70% de su capacidad, el segundo paso consiste en mantener un voltaje constante entre el cargador y la batería. Esto es necesario porque, a medida que la batería se va cargando, se necesita más tiempo para cargarla. Y el voltaje debe permanecer constante durante este proceso para evitar que se sobrecaliente.

Un método que puedes utilizar para evitar el sobrecalentamiento de tu teléfono es cargarlo en pequeños incrementos. No siempre es mejor enchufar un teléfono muerto y esperar a que se cargue por completo. En lugar de eso, enchúfalo cuando esté por debajo del 50 por ciento de carga para obtener un poco de energía extra.

Aléjate del 0 por ciento y del 100 por ciento

Sorprendentemente, en realidad puede agotar su batería cuando se carga al 100 por ciento o cae al 0 por ciento. Esto se debe a que la batería tiene que trabajar más para mantener la carga cuando está llena, y tiene que trabajar para manejar mucho uso con una carga baja. Como regla general, un teléfono es más feliz cuando su batería está entre el 20 y el 80 por ciento.

Evita las temperaturas extremas

La batería de tu teléfono debe ser tratada como una planta: mantenla alejada de las temperaturas extremas y mantenla fresca en todo momento. Haz todo lo que puedas para evitar dejar el teléfono en el coche durante el frío del invierno o el calor del verano, y trata de mantenerlo siempre a la sombra si lo utilizas en el exterior. El calor extremo no sólo puede agotar tu batería más rápido, sino que puede causarle daños a largo plazo.

Invierte en una funda

Esto puede parecer obvio, pero muchos propietarios de teléfonos se saltan este paso. Una buena funda protege el teléfono y su batería de los daños causados por el agua, las temperaturas extremas, las caídas y los pisotones. Recuerda que tu batería es excepcionalmente frágil, así que querrás protegerla al máximo. Si no te apetece comprar algo grande y voluminoso, una funda para el teléfono. Te permiten llevar tu teléfono de forma segura durante todas tus actividades diarias, incluso si no llevas bolsillos o una bolsa.

No lo apagues del todo

A no ser que tu teléfono requiera un reinicio duro o que estés actualizando el software, procura no apagarlo del todo. En realidad, el teléfono consumirá mucha más batería al reiniciarse que si simplemente estuviera “durmiendo” con la pantalla oscura. Así que en lugar de apagarlo, baja el brillo de la pantalla, desactiva todas las notificaciones push y deja que el teléfono se tome un respiro. Esto no quiere decir que no debas apagar el teléfono de vez en cuando, pero hazlo con cuidado.

Con estos consejos en mente, tu batería te lo agradecerá. Y nunca más te verás en la tesitura de tener que buscar rápidamente un cargador de teléfono.