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 Entrevista a Lina F. activista social y política, integrante de las estructuras del Ejército de Liberación Nacional

 

EN SU PASO POR LA UNIVERSIDAD, ¿CÓMO PERCIBIÓ LAS DIVERSAS EXPRESIONES DEL MOVIMIENTO FEMINISTA?

En la universidad se encuentran diferentes grupos de mujeres, por ejemplo: las que se movilizan por el respeto a la diversidad sexual; otras luchan por la equidad de género o contra el patriarcado, estas crean espacios universitarios propios para el encuentro de mujeres, pero a veces muy ensimismados, de poco dialogo o incluso de contradicciones con otras organizaciones estudiantiles.

 

ESAS ORGANIZACIONES DE MUJERES, ¿TIENEN UNA ARTICULACIÓN CON LOS PROCESOS DE LA IZQUIERDA?

Sí hay un relacionamiento con organizaciones de izquierda en las universidades, sobre todo las que tienen una perspectiva más incluyente, que dan chance de trabajo mancomunado. Pero es más frecuente la construcción separada y a veces con mucha critica a las organizaciones de izquierda dentro de las universidades.

Para estos grupos de mujeres, la izquierda sigue teniendo muchos rasgos machistas, patriarcales, con relaciones de poder que son fuertemente identificables con el papel de los hombres. En las organizaciones de izquierda se siguen reproduciendo los esquemas patriarcales de discriminación, naturalización de roles para los hombres y para las mujeres lo que genera un relacionamiento tenso.

 

SI LA IZQUIERDA FUERA MÁS ABIERTA AL DIALOGO Y A LAS CRÍTICAS HECHAS POR LAS ORGANIZACIONES DE MUJERES Y FEMINISTAS, ¿ESTO PODRÍA AYUDARLE A REMOVER ASPECTOS TRADICIONALMENTE MACHISTAS DE SU PENSAMIENTO?

Seguramente sí, pero las organizaciones de izquierda, que se dicen y autoproclaman muy incluyentes, muy abiertas, en realidad son poco autocriticas, poco se dan cuenta de esas expresiones de machismo en su interior. La sabiduría popular dice que “son marxistas en la calle y machistas en la casa”.

 

SE DICE QUE HAY UN MOVIMIENTO FEMINISTA DE CLASES MEDIAS Y OTRO DE LAS ORGANIZACIONES DE MUJERES DE CLASES POPULARES, ¿CÓMO SE RELACIONAN O DIFERENCIAN?

Se parecen en que van encontrando en el ser mujer una identidad propia, independiente de otras condiciones como la posición de clase, etnia o creencia religiosa. El ser mujer genera unas identidades y situaciones particulares ya que, por el hecho de ser mujeres, se sufre una serie de discriminaciones presentes en todas los grupos de la sociedad; condición que se agudiza si se le suman las discriminaciones generadas por el ser indígena o afro descendiente o pobre.

Por otro lado, veo que se diferencian en la forma de organizarse, en lo que priorizan en sus apuestas, en sus intereses, en lo que son para ellas los temas más apremiantes. Por ejemplo, para las mujeres de clase media universitaria el asunto de la sexualidad es un tema muy importante; en cambio para las mujeres de clases más populares sus preocupaciones principales son la violencia, la falta de empleo, las pocas posibilidades de conseguir ocupaciones mejor remuneradas, por no haber tenido posibilidades de educación.

 

PROFUNDIZANDO UN POCO EN LAS ORGANIZACIONES DE MUJERES DE SECTORES POPULARES, ¿CUÁLES SON LAS BANDERAS Y TEMAS QUE SE TRABAJAN CON MAS FORTALEZA?

Gran parte de quienes conforman las organizaciones de víctimas son mujeres, porque han sido sus esposos a los que mataron, los que desaparecieron. Entonces cuando se conforma una organización de víctimas, se convocan por ese hecho, pero después se dan cuenta que son todas mujeres, entonces, además de ser una pelea por la memoria y la justicia, también plantea interrogantes sobre la cuestión de ser mujeres.

 

EN ESE SENTIDO ¿PODRÍA DECIRSE QUE EN EL CONFLICTO INTERNO COLOMBIANO, LAS MUJERES SON LAS PRINCIPALES AFECTADAS?

Es evidente que en el conflicto colombiano las mujeres son víctimas principales, son sobrevivientes en unas condiciones muy duras, porque para los paramilitares y el Ejército el cuerpo de las mujeres se volvió un trofeo y una manera de agredir y humillar al enemigo, lesionando a profundidad la dignidad de las mujeres.

Las violaciones a las mujeres son un método de sembrar terror en las comunidades. Entonces, no sufrieron solamente porque fueron las únicas que quedaron vivas y tuvieron que ver morir a sus esposos, hijos y padres, sino además, porque fueron objeto de violencia sexual. La tragedia se completa al tener que desplazarse a las ciudades con sus hijos, cargando toda esta historia, a buscar dónde vivir y cómo alimentarlos.

Cuando se dice que de los seis millones de desplazados, cuatro millones son mujeres, hablamos de madres cabeza de hogar que están en la informalidad laboral total, en el rebusque. Y muchas de ellas buscan recibir algo de lo que el gobierno entrega a las víctimas del desplazamiento, convirtiéndose fácilmente en una población revictimizada.

A ello se le suma que existen muchas ONGs que se han vuelto expertas en tramitar ayuda humanitaria y lo terrible es que lo que debería ser una obligación del Estado, termina siendo una cadena privada para intercambiar favores. Así ha sido la política pública en Colombia, donde los gobernantes generan unos circuitos de poder en los que amarran el gasto público y la inversión social del Estado, a mecanismos de clientela que les garantizan el monopolio del poder electoral.

 

CON LAS RESPUESTAS ANTERIORES DA LA SENSACIÓN DE QUE LOS MOVIMIENTOS SOCIALES DE IZQUIERDA VAN POR UN LADO Y LOS MOVIMIENTOS DE MUJERES Y FEMINISTAS POR EL OTRO, ¿QUÉ PIENSA DE ESTO?

Yo creo que el reto para la izquierda está en reconocer que existen una cantidad de sujetos y de identidades, que en la teoría clásica de la izquierda no eran tan visibles como actor principal, no aparecían de primeras, pero están y son importantes, como las mujeres, las comunidades indígenas y habitantes urbanos, que no son el sujeto clásico obrero y que están en franca rebeldía contra el capitalismo y su hegemonía.

Por ejemplo el tema de los derechos de la población LGTBI, tiene que ver con que la identidad de género, la orientación sexual de las personas; esta es una de las cosas más básicas y esenciales de todos los seres humanos y hay una cantidad de población que tiene que vivir escondiéndose, vivir perseguida y sufriendo la discriminación y la violencia por ser como son. Si nosotros como izquierda, como proyecto revolucionario no nos damos cuenta, que estas son luchas legítimas, que son luchas muy importantes, entonces estamos ciegos frente a la realidad del mundo.

Creo que poco a poco hemos ido reconociendo algunas otras luchas y nos hemos ido dando cuenta que son importantes, pero las seguimos manteniendo fragmentadas y por esto nos debilitamos. No puede ser que las mujeres peleemos solas por el tema de las mujeres y la comunidad LGTBI por su situación, y las y los indígenas por un lado y los afros por otro; estamos demorados en hacer una unidad de todos estos sectores, de todas esas comunidades contra el enemigo común que es un Modelo social, económico, político y cultural que arrasa todo lo que no es funcional a los intereses de acumulación de capital.

 

PASANDO A OTRO TEMA ¿QUÉ ELEMENTOS DE SU EXPERIENCIA PERSONAL PUEDEN SERVIR DE REFERENCIA A OTRAS MUJERES QUE HOY LUCHAN EN COLOMBIA?

En mi caso ha sido fundamental la formación y crianza, que tuve desde pequeña. En mi familia los roles tradicionales asignados a las mujeres y a los hombres no funcionaban de la misma manera que en las demás; por ejemplo mi papá era el consentidor, comprensivo y amoroso, y el rol de mi mama era más el de la autoridad. Fui creciendo con otras formas de ver a los hombres y a las mujeres, las mujeres de mi casa desde muy pequeñas, no pensábamos en que íbamos a casarnos, sino primero en ir a la a universidad. No estaba dentro de nuestras prioridades el tema de la familia y la maternidad y así es difícil que uno se vuelva sumisa o víctima.

 

ENTONCES ¿QUÉ TAN DECISIVA ES LA EDUCACIÓN PARA SUPERAR LAS SITUACIONES DE VIOLENCIA Y FOMENTAR LA LIBERTAD DE LAS MUJERES?

En experiencias que he tenido en trabajo con mujeres víctimas de violencia, la cuestión de la formación y de formarse, no solamente en conocimientos, sino incluyendo la parte sicosocial en la que hay que reconstruirse como sujetos, se evidencia la importancia de construirse como mujeres, con autoestima donde se valoren y se den cuenta que son muy importantes, que no merecen ser víctimas, que no ha sido que ellas hayan buscado el mal y que además -y esto es muy importante- que pueden vivir solas y estar bien con ellas mismas.

La formación debe apuntar a que las mujeres vayan planteándose otras maneras de relacionarse consigo mismas y con el mundo, con otras mujeres y con los hombres. Es clave entender tenemos que asumir retos, buscar la manera de abrirse espacios a veces a la fuerza, imponerse en algunos momentos y no claudicar frente a adversidades, que lo podrían llevar a uno a abandonar algunas peleas. Si el mundo está permanentemente confrontándonos, entonces uno está como a la defensiva, el reto está en cómo recorrer este camino de manera amable y con alegría.

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